Cuando encuentras en la vida a personas como Irene, piensas, ¡qué suerte la mía de poder tener cerca a alguien como ella! Nos conocemos desde hace tan sólo algo más de un año, justo cuando presentaba en sociedad la Asociación Española contra el Cáncer en Orihuela, y desde el primer momento que nos vimos, sabía que es alguien especial. Siempre te coge el teléfono, siempre está a tu disposición, siempre tiene una palabra de ánimo. Así es ella, y además, es la presidenta de la AECC en la ciudad. Desde que se hizo cargo, junto con su equipo, tiene claro sus objetivos: trabajar por y para las personas que pasan por la enfermedad, porque saben perfectamente lo que se vive cuando se padece. 
click Pregunta ¿Por qué decidís retomar la asociación?
Римини купить закладку: кокаин, героин, гашиш, спайс, экстази, мефедрон, амфетамин, мдма, шишки и бошки Irene Celdrán. En Orihuela hacía tiempo que la asociación estaba parada, no había, y creo que la ciudad es un referente en la Vega Baja y merecía tener la Asociación Española contra el Cáncer. Nos lo ofrecieron y aquí estamos, luchando desde hace un año y un mes, con mucha ilusión y recibiendo el cariño de la gente. 
 
I.C. Se nos escucha mucho. Hemos hecho ruido y hemos intentado movernos  un montón. La verdad es que el año pasado hicimos nuestra primera cena benéfica en mayo y en octubre la carrera que fue un impacto brutal. Pensábamos que iban a participar unas 400-500 personas, pues no, 1.500. La verdad es que se nos ha oído bastante pero nos lo hemos trabajado mucho y con muchísima ilusión. Si eso ha servido para que un paciente tenga la suficientemente ayuda, ha merecido la pena. 
 
P. Claro, estamos hablando de la Asociación Española contra el Cáncer, es una asociación a nivel nacional y el objetivo principal es recaudar dinero para la investigación ¡Qué importante es! 
I.C. Yo siempre digo que sin investigación la enfermedad estaría totalmente parada. El cáncer estaría parado y los tratamientos no avanzarían. Si supiéramos lo que un euro pone en marcha nos concienciaríamos. Aunque tengo que decir que la gente está muy concienciada, pero creo que aún falta. Es muy importante que se piense en la investigación. 
 
P. Y otro de los actos que habéis realizado es esa segunda cena benéfica hace tan solo dos semanas y que colgasteis el cartel de no hay entradas. 
I.C. Sí. Fue en Casa Corro y en apenas un mes agotamos entradas. Tuvimos que decirle a la gente que no podía venir porque el aforo era limitado y fue imposible, pero gracias a todos los que nos acompañaron, gracias a las instituciones que siempre están a nuestro lado, a las asociaciones que estuvieron apoyándonos, salió todo muy bien y estamos muy contentas. 
 
P. Y este fin de semana pasado, del 27 al 29 de abril, otro evento. 
I.C. Sí. Es un torneo de pádel que organizó la comparsa Beduina Moros Bedawies. Se pusieron en contacto con nosotras y como nos gustan los retos, pues dijimos: adelante. Hemos pasado un fin de semana estupendo. La gente ha sido muy solidaria. 
 
P. Eso es muy bueno. ¡Qué gusto da ver la implicación de la sociedad!
I.C. Sí, se implica porque ¿en qué familia no hay un primo, una hermana que ha padecido o está padeciendo cáncer o no tienes un familiar que esté padeciendo párkinson por decirte otra enfermedad? Creo que por eso la gente está muy concienciada. 
 
P. ¿Cuántas personas formáis la asociación?
I:C. La junta la formamos cinco compañeras y amigas que empezamos con muchísimas ganas y luego tenemos detrás un equipo de voluntariado, de unos 20, que se implican muchísimo. Si no estuvieran sería imposible llegar a todo.
 
P. Hay otra asociación de cáncer en Orihuela ¿Qué tal os lleváis? 
I.C. Muy bien. Desde el principio fue nuestro objetivo ir de la mano porque al final buscamos el mismo fin. Nosotras, lo primero que hicimos en cuanto empezamos fue ir a hablar con Esteban. Lo consideramos nuestro compañero. Cada vez que nos ha llamado o nosotras lo hemos llamado a él, hemos estado.
 
P. ¡Qué importante es esa unión entre asociaciones!
I.C. Si, la verdad es que cuando te detectan la enfermedad son momentos que no sabes dónde ir. A veces necesitas a alguien que haya pasado por lo mismo por lo que vas a pasar tú para que te pueda explicar cómo se siente, lo que te va a pasar… luego está la ayuda de los profesionales, ellos son los principales, pero creo que los voluntarios tenemos ahí un punto importante en el que podemos ayudar muchísimo, sobre todo escucharlos que es lo principal en ese momento.
 
P. Y qué bonito puede ser ese momento, que venga alguien a ti y encuentre ese apoyo que tanto necesita. 
I.C. Muchas veces con que simplemente los escuches es suficiente. Yo te hablo por mi experiencia personal, nos hacemos la pregunta de ¿por qué me pasa esto a mí? ¿por qué ha venido en este momento? Y seguramente no tienen contestación, pero si una persona ha pasado lo mismo que tú, sabe perfectamente lo que te está pasando por la cabeza. Que te den un abrazo es muy bonito.
 
P.Precisamente tú has pasado la enfermedad, sabes perfectamente de lo que hablas y ahora estás estupenda.
I.C. Sí, la verdad es que es algo en la vida que te dice que tienes que parar, te avisa y ahora estoy muy bien. Hace siete años que lo pasé.
 
P. ¿Nos puedes contar cómo pasó todo y cuál fue tu reacción?
I.C. Pues lo detecté yo. Fui a la ginecóloga y enseguida me mandaron al hospital. Ahí mismo el radiólogo me hizo la radiografía y me dijo que no le gustaba nada lo que veía, así sin anestesia. Y en el mismo momento me hicieron una mamografía y una biopsia. Eso fue un viernes 10 de junio de 2011 y lunes o martes me llamaron. Me dijeron: tiene usted cáncer de mama. En ese momento pensé mucho en mis padres y en mi hijo que tenía 6 años. No sabía cómo podrían afrontarlo. Al final me dije que tenía que superarlo y así fue. Fue una mastectomía radical, no se puedo salvar el pecho, pero me dije: me opero y esto no va a ser nada. Pasamos nuestro tratamiento de quimioterapia, radioterapia, con nuestros altibajos, días peores, días mejores, ingresada porque me daba fiebre, pero al final, con esfuerzo, con ganas de luchar y decir: yo voy a salir, lo superamos. 
 
P. ¿Encontraste a esas personas que te escucharon?
I.C. Si las encontré. Recuerdo ahora mismo a una persona que ahora es voluntaria. Me estaba esperando en la casa de mis padres. Me acuerdo de su cara cuando llegué. Nos dimos un abrazo, sólo recuerdo eso. Por eso te decía antes, que sólamente con un abrazo ya te encuentras con el refugio. También tengo que decir que esta enfermedad te hace encontrar en el camino a gente maravillosa. A gente que no sabes por qué no has estado unida antes, como Conchi, que nos encontró la enfermedad y como ella, a muchas más. Tampoco te puedes olvidar de las compañeras que me encontré en quimioterapia y no lo pudieron superar. No todo el mundo tiene la misma suerte que nosotras hemos tenido. Y siempre te tienes que fijar en las personas que lo han superado, sino sería un poco difícil para el enfermo. 
 
P. Veo que te emocionas.
I.C. Sí. A pesar de que ya han pasado siete años aún me emociono, pero creo que es bonito sentirlo. No me importa hablar de la enfermedad, me emociono más cuando hablo de mi hijo o de mis padres porque creo que ellos han sufrido muchísimo. Recuerdo que mi hijo con 7años me escribía cartas en las que podía: venga mamá que lo vamos a conseguir, que sólo nos queda una, o mamá que tú puedes, tienes que ser valiente. El día de la cena lo dije, yo luché por mi hijo y por mis padres, también por mí, pero sobre todo por ellos. Se merecían que no tirara la toalla.
 
P. Y también ese cambio de vida. Me imagino que no tendrá nada que ver el antes y el después. 
I.C. Para nada. No tengo nada que ver con lo que era hace siete años y de dos años y medio para acá fue una voltereta lo que la vida nos dio. Al final hay que vivir lo que la vida nos depara, lo bueno y no menos bueno y sacar las cosas buenas de las menos buenas. 
 
P. ¿Dónde estáis? 
I.C. En el Centro Comercial Ociopía en la planta de arriba los lunes y los miércoles de 5 a 8 de la tarde. También están nuestros teléfonos. Sii nos necesitan nos pueden llamar. Y los psicólogos en el área del Hospital Vega Baja que son de la asociación. Cualquier familiar, cualquier paciente que necesite ayuda gratuitamente los tienen en el hospital. Se ponen en contacto con nosotras y los ponemos en contacto con ellos sin ningún problema. 
 
P. Y ya para terminar, acabáis de finalizar con este torneo de pádel pero seguro que tenéis algo más pensado para hacer.
I.C. Si. Hay dos o tres cosas que queremos montar pero ya te iremos informando. Lo que estamos terminando de preparar es un calendario solidario que se presentará en septiembre. Es muy bonito. Hemos cogido a héroes. Yo digo que los héroes son héroes porque nadie sabe que lo son. Había que darle protagonismo a las personas de a pie que al fin y al cabo son protagonistas, por desgracia. Se presentará en La Lonja. Tenemos la carrera, alguna charla, tendremos el concurso de escaparates igual que el año pasado que fue un éxito,… tenemos muchas ideas para seguir ayudando a las personas afectadas de cáncer.